Se considera obesidad al excedente de peso
mayor al 10 por ciento por encima del normal.
La obesidad se produce por un desequilibrio entre la energía que se
absorbe y la que se gasta.
Las causas son en su gran mayoría de origen alimenticio (hay muy
pocos casos cuyo origen es una afección glandular).
Por eso el objetivo es equilibrar la alimentación en función de la
necesidad de cada persona.
Los pasos a seguir son dos:
- Bajar el peso.
- Mantenerlo.
La fórmula para lograrlo es seguir un Régimen Hipocalorico (siempre
de acuerdo a sus necesidades), adaptarlo a sus gustos y a sus hábitos
alimenticios.
Consejos para un descanso rápido y placentero:
- Prepárese lindos platos, mezclando las verduras que ud. puede
ingerir.
- De las cuatro comidas diarias, privilegie el desayuno y evite comer
mucho a la noche (existe un dicho que dice: "Debemos desayunar
como un Rey y cenar como un Pordiosero").
- Tómese el tiempo necesario para degustar sus comidas.
- Descubra nuevos platos, nuevos sabores, fabrique salsas en base a
yoghurt descremado, "descubra" los platos con verduras
"al vapor".
- El régimen debe ser pobre en glucidos (azúcar) y lípidos (grasa).
Evite los azucares de absorción rápida como las tortas, las
gaseosas, los farináceos, pero no suprima el pan integral ni los
cereales que aportan fibras.
- Las proteínas son indispensables para conservar las funciones del
organismo y para mantener la masa muscular.
- Por último una regla de oro: Sonría, nada de angustia ni obsesión
por bajar de ya en ese momento. Piense que